jueves, 18 de mayo de 2017

ESCUELAS Y CORRIENTES PEDAGÓGICAS: EL CONDUCTISMO.

1.    EL CONDUCTISMO


El conductismo, cuyos orígenes pueden rastrearse en los comienzos del siglo XX, ha servido como encuadre teórico y científico para mucho de la escuela tradicional y para que se den algunos cambios en ella.

Debe salvarse el error de asimilar el origen de la escuela tradicional con la aparición del conductismo. Aquella data de cientos de años atrás, esta significa un marco de concepción científica que vigorizará algunos de sus principios y modificará algunos otros.

El conductismo surge como una teoría psicológica y posteriormente se adapta su uso en la educación. Esta es la primera teoría que viene a influenciar fuertemente la forma como se entiende el aprendizaje humano. Antes del surgimiento del conductismo el aprendizaje era concebido como un proceso interno y era investigado a través de un método llamado "introspección" en el que se le pedía a las personas que describieran lo que pensaban y sentían.

A partir de esto surge el conductismo, como un rechazo al método introspectivo y con la propuesta de un enfoque nuevo, en el que el objeto de estudio sería la conducta observable y medible.

Sus inicios se remontan a las primeras décadas del siglo XX, su fundador fué J.B. Watson. De acuerdo con Watson "para que la psicología lograra un estatus verdaderamente científico, tenía que olvidarse del estudio de la conciencia y los procesos mentales (procesos inobservables) y, en consecuencia, tener en la conducta (los procesos observables) su objeto de estudio". Las bases del conductismo watsoniano se encuentran en las obras de autores como Pavlov y Thorndike.


¿Has observado alguna vez que cuando tienes ante ti una comida apetitosa, empiezas a salivar? ¿A veces te ha ocurrido que con sólo hablar de comida "se te ha hecho agua la agua"?

Ivan  Petrovich  PAVLOV (1849-1936) médico ruso, observó casualmente que a los perros que tenía en su laboratorio, les bastaba oír los pasos de la persona que les traía la comida para comenzar a salivar y a segregar jugos gástricos; es decir, parecía que los perros habían aprendido a anticipar la comida.

Pavlov comenzó a estudiar este intrigante fenómeno y se preguntó si cualquier otro estímulo, por ejemplo el sonido de una campana, podía provocar la salivación si se unía a la presentación de la comida.

Y así fue! Tras varios días repitiéndose la secuencia sonido de la campana-presentación de la comida, el perro comenzó a salivar sólo con escuchar el sonido de la campana, AUNQUE NO HUBIERA COMIDA.
¿Por qué ocurre esto? Porque se ha producido una asociación entre dos estímulos que, en principio, no tenían relación ninguna: el perro HA APRENDIDO y se ha conseguido a través de un entrenamiento organizado de la siguiente manera:
ANTES DEL ENTRENAMIENTO
-------------->     Comida                                           Salivación
-------------->       Ruido                                                      No hay respuesta
ENTRENAMIENTO
 --------------------->  Sonido de la campana + comida                                                 Salivación
DESPUÉS DEL ENTRENAMIENTO
----------------------->      Sonido de la campana                                                  Salivación

Podríamos considerar que, a veces, los científicos se comportan de una manera trivial, ¿a qué juegan? ¿qué importancia tiene enseñar a un perro a salivar cuando oye una campana? Bien pues, estos experimentos darían lugar a una teoría conocida como CONDICIONAMIENTO CLÁSICO que, posteriormente, sería parte del fundamento teórico del CONDUCTISMO, escuela psicológica que pretende explicar y predecir la conducta y que aporta luz sobre muchos de los aprendizajes no sólo en los perros, también en los humanos.

Gran parte de nuestras conductas son aprendidas y en numerosas ocasiones se aprenden por condicionamiento, es decir, descubrimos que lo que hacemos tiene consecuencias positivas o negativas y somos capaces de anticipar dichas consecuencias y, de acuerdo con ello, modelamos nuestra conducta.

Por ejemplo, si no conseguimos aprobar el curso, probablemente esto nos produzca insatisfacción, problemas familiares y nos impida disfrutar de la ansiada vacación, por tanto, aunque quizás nuestra tendencia natural sea hacia la vagancia (todos los organismos tienden al mínimo consumo de energía), consigamos modificar nuestra conducta para lograr resultados más satisfactorios.

El ser humano no es un organismo predestinado desde su nacimiento, no tiene una personalidad innata, sino que a lo largo de su experiencia vital va aprendiendo una forma de ser, de actuar, de pensar, y todo ello, según la teoría conductista, va a ser consecuencia, entre otras cosas, de los refuerzos positivos y negativos que recibe, de los castigos, de lo que observa en los demás y muy importante: de sus propias decisiones.
  • Generalización de estímulos: Una vez que el perro ha aprendido la salivación con el sonido de la campana, producirá salivación con otros sonidos similares.
  • Extinción: Si se deja de sonar la campana cuándo se le presenta la comida, eventualmente la salivación desaparece con el sonido de la campana solo.
  • Recuperación espontánea: Las respuestas extinguidas se pueden recuperar después de un periodo corto de estimulación, pero se extinguirá nuevamente si no se le presenta la comida.
  • Discriminación: El perro puede aprender a discriminar entre sonidos parecidos y distinguir cuál de los sonidos está asociado con la presentación de la comida y cual no.
Condicionamiento de orden superior: Una vez que el perro ha adquirido el condicionamiento con la asociación del sonido de la campana y el alimento, se pueden realizar al mismo tiempo, tales como encender un foco. De esta manera el perro también producirá saliva con solo encender el foco (sin el sonido de la campana).


Skinner es el psicólogo estadounidense más destacado del siglo XX y tal vez el más importante del mundo desde Freud, o junto con él. Su primer libro, The behavior of organisms [Laconducta de los organismos] (1938) marcó un hito y originó una nueva ola de conductismo.

Durante los cincuenta años que siguieron a la publicación, Skinner sometió sus teorías a elaboraciones, críticas y reelaboraciones sucesivas. Ningún problema resultaba demasiado vasto ni excesivamente estrecho para su mente observadora y analítica.

v  Descubrimiento de una vocación
De creer lo que decía el propio Skinner, se necesitaría analizar su historia personal para entender cómo se convirtió en psicólogo, ya que su decisión de estudiar psicología obedeció a una serie de circunstancias excepcionales.

Burrhus Frederic Skinner sin haber seguido nunca un curso de psicología se inspiró en Pavlov, Thorndike y Watson, pero Skinner les dio un grado distinto de diferenciación, generalidad e integración. Sus reflexiones siempre tenían un aspecto práctico, concreto y técnico. La educación en sentido amplio fue una de sus ocupaciones.

De un plumazo quita todo fundamento a la idea según la cual el ser humano constituye un caso particular de interés especial para la psicología. Sus ratas blancas representarían y simbolizarían a todas las especies.

La conducta, es decir, lo que visiblemente hacen los organismos, definía los límites del tema, y dentro de la conducta, se trataba de tipificar, al menos en su primer libro, toda conducta voluntaria. Si conseguía preverla y controlarla, podría entender el universo. La “caja de Skinner” un dispositivo controlado por el experimentador, representaba todos los entornos, toda la serie de estímulos a los que se puede someter al organismo. Gracias al método experimental, la caja y la rata blanca, bajo el control del psicólogo experimental, podían constituir una base de datos de la que se desprenderían conclusiones teóricas.

v  Aplicaciones a la vida real

Skinner no fue sólo un experimentador y un utópico, sino que tradujo muchas de sus ideas en aplicaciones prácticas que explicaba en conferencias y artículos. Reunió varias de ellas en las distintas ediciones de Cumulative record [Aprendizaje y comportamiento] (1959, 1961, 1972).

Esas aplicaciones tenían en común el hecho de pertenecer a una corriente intelectual. En distintos pasajes de su autobiografía, Skinner se describe a sí mismo como un científico “baconiano”: “He estudiado la naturaleza y no los libros”, y “Escribo mis obras a partir de la vida y no de otros libros” (Skinner, 1967, pág. 409).

Con el nacimiento de su segundo hijo mediados los años 40, Skinner emprendió una labor que podríamos denominar de ingeniería conductista: mejorar el entorno del niño y la salud mental de la madre con el invento de una “cuna aérea”, descrita en el Ladies Home Journal como un “bebé en una caja”. En un estilo de pensamiento que podríamos calificar de típicamente skinneariano, comentó: “Empezamos por analizar paso a paso el horario abrumador de la joven madre. Nos planteábamos una sola pregunta: ¿Es esto importante para la salud física y psicológica del bebé? Si no lo era, decidíamos eliminarlo. Después, comenzamos a crear « artilugios »” (Skinner, 1972-1945, pág. 567).

Skinner resolvió el problema del calor y la libertad de movimientos del niño instalando dispositivos de regulación de la temperatura en la cuna. El niño jugaba vestido únicamente con un pañal, no tenía sarpullidos ni granos, apenas lloraba ni molestaba. El aire filtrado que entraba en el compartimento eliminaba muchos pequeños problemas de salud. La sábana que cubría el colchón era una simple toalla continua que podía cambiarse tirando una nueva porción. El niño y la madre podían seguir las rutinas diarias en el entorno casi insonorizado de la cuna. “El compartimento no aísla al bebé. La gran ventana no representa una barrera social mayor que los barrotes de una cuna” (Skinner, 1961, pág. 425). Uno se interroga acerca de la salud y el bienestar del niño y la madre en ese entorno, y de la necesidad de experimentar la cuna con otros niños y otras madres. Pero hay que pensar además en los otros aspectos de la conducta infantil y en la manera de ayudar a los padres a resolver esos problemas.

v  Skinner y la educación

 Molesto por la cantidad de deberes que exigían a su hija mayor, escribió un día al director de la escuela. Luego evoca una jornada decisiva: “El 11 de noviembre de 1953 di un paso positivo. Era el Día del Padre en Shady Hill, y junto con otros padres de familia estaba sentado en el fondo del aula asistiendo a una clase de aritmética de Debbie que por entonces cursaba el cuarto año. Los alumnos estaban resolviendo un problema escrito en el tablero. La maestra caminaba por los pasillos, mirando cómo trabajaban y señalando de vez en cuando un error. Algunos terminaron enseguida y permanecieron ociosos e impacientes. Otros, cada vez más frustrados, hacían esfuerzos. Por último, se recogieron las hojas que la maestra debía llevarse a su casa, corregir, puntuar y devolver al día siguiente”

En la mejor tradición de acotaciones interpretativas de la investigación cualitativa, Skinner proseguía así: “De pronto, me di cuenta de que había que hacer algo. Seguramente sin proponérselo, la maestra contravenía dos principios fundamentales: no se decía a los alumnos inmediatamente si su trabajo era correcto o no (un examen corregido y devuelto 24 horas más tarde no podía actuar como refuerzo) y a todos se exigía el mismo ritmo, sin tener en cuenta ni su nivel ni su capacidad”

Tras formular un par de comentarios, prosigue: “Unos días después construí una máquina de enseñar”. Considerando en esta cuestión bajo la perspectiva de las posibilidades de refuerzo y de la manera de presentarlos, Skinner inició la construcción de máquinas de enseñar, que pronto daría nacimiento a la enseñanza programada. De aquella época data su fórmula para describir la conducta del alumno: “Más que seleccionar las respuestas, el alumno las compone” (Ibid.).

Skinner estaba dotado de la facultad de observar la conducta en situaciones naturales complejas, percibiendo inmediatamente la pertinencia de los principales conceptos y principios teóricos, y de idear y fabricar luego los dispositivos técnicos para corregir las conductas. Cualquier científico social habría envidiado su “ojo”, su “creatividad”, su “teoría fundamentada” y su investigación cualitativa orientada hacia la acción.

Sin perder compás, por así decirlo, Skinner sugería extrapolaciones de sus estudiaos con palomas o ratas, a los niños pequeños que hacen o no hacen lo que los padres quieren o no quieren que hagan. Una observación detenida revela las posibilidades de refuerzo que hay en la conducta de los padres y las sencillas modificaciones que pueden introducirse para obtener las respuestas deseadas.

Al mismo tiempo, el éxito que obtuvieron sus investigaciones técnicas, como todo lo que hacía, fue acompañado de una serie de ensayos que más tarde se convirtieron en su obra Technology of teaching [Tecnología de enseñanza] (1968) Skinner estudia cada uno de los temas bajo su perspectiva de reflexión: ¿Qué debe “hacer” el individuo para que se lo considere motivado, dueño de sí y creativo? y, ¿qué debe hacer el maestro-experimentador para aumentar la probabilidad de llegar a esa conducta final? Se trata, en resumidas cuentas, de una obra fundamental de psicopedagogía para profesores.

Si se dejan de lado las imágenes estereotipadas sobre Skinner, el maestro-experimentador con sus “cajas”, sus ratas blancas y sus palomas, y se lo sitúa en la posición y la perspectiva de un docente que hace investigación cualitativa orientada a la acción con vistas a mejorar su propia enseñanza y el aprendizaje de sus alumnos, se descubrirá a un pedagogo ocupado en problemas concretos, imaginando enfoques innovadores y tratando luego de conceptualizar su trabajo.

Skinner parece dar pruebas de la misma imaginación en la búsqueda de esos nuevos elementos. Vale la pena examinar una de sus notas más provocativas, que lleva por título “¿Cuándo ayuda el hecho de ayudar?”: “Al observar mi propia conducta con Lisa, lo que más me ha impresionado es lo siguiente: en mi afán por ayudar a la niña, destruyo las contingencias que le enseñarían a ayudarse a sí misma. Por ejemplo, aparto las ramas que le dan en la cara y la privo de la oportunidad de aprender a evitar las ramas. Le pongo los calcetines y la privo de la ocasión de que aprenda a hacerlo ella misma”
Antes de describir las ideas centrales del conductismo debe considerarse de forma clara y ordenada las diferencias existentes entre los reflejos condicionados, estudiados por el fisiólogo ruso Pavlov y el condicionamiento operante estudiado por Skiner, pues, esto dará claridad a los principios del conductismo.

Condicionamiento Clásico
(Pavlov)
Condicionamiento Operatorio
(instrumental), (Skinner)

Estímulo sin condicionar    Respuesta sin condicionar
        (comida)                                     (salivación)


   Respuesta               Estímulo (recompensa)
  (presiona palanca)                             (comida)    

Estímulo sin condicionar    Respuesta sin condicionar
        (comida)                                         (salivación)
Estímulo de condicionamiento 
        (sonido de campana)


                   Tiempo

Estímulo  condicionado    Respuesta condicionada
  (sonido de campana)                    (salivación)


   Respuesta condicionada        Estímulo condicionado
    (presiona palanca)                             (comida)
En condicionamiento clásico, un estímulo neurológico se convierte en un reflejo asociado. El sonido de la campana, como un estímulo neurológico, se asocia al reflejo de salivación
En el condicionamiento operatorio el aprendiz “opera” en el entorno y recibe una recompensa por determinada conducta (operaciones). Eventualmente se establece la relación entre la operación (accionar una palanca) y el estímulo de recompensa (alimento)

En resumen, puede decirse que en el condicionamiento clásico, el organismo responde a un estímulo En el condicionamiento operante, el organismo opera sobre su medio o lo modifica para obtener una recompensa.
En los años 20 el conductismo watsoniano tuvo gran aceptación entre los estudiosos de la materia y rápidamente se asocio a otras escuelas con principios similares, tal fué el caso de B.F. Skinner con el conductismo operante, cuyas ideas llegaron a convertirse en la principal corriente del conductismo.
Desde una perspectiva conductista el aprendizaje es definido como un cambio observable en el comportamiento, los procesos internos (procesos mentales superiores) son considerados irrelevantes para el estudio del aprendizaje humano ya que estos no pueden ser medibles ni observables de manera directa.
Las siguientes son algunas ideas claves del conductismo:
  • El estudio del aprendizaje debe enfocarse en fenómenos observables y medibles. Sus fundamentos nos hablan de un aprendizaje producto de una relación "estímulo - respuesta".
  • Los procesos internos tales como el pensamiento y la motivación, no pueden ser observados ni medidos directamente por lo que no son relevantes a la investigación científica del aprendizaje.
  • Por lo anterior, la motivación es sustituída por los estímulos que puede afrecérsele al estudiante y por los refuerzos con los que puede mantenerse en él la conducta deseada
  • El aprendizaje únicamente ocurre cuando se observa un cambio en el comportamiento. Si no hay cambio observable no hay aprendizaje.
El mayor legado del conductismo consiste en sus aportaciones científicas sobre el comportamiento humano, en sus esfuerzos por resolver problemas relacionados con la conducta humana y el modelamiento de conductas, que si bien no pueden solucionarse totalmente a base de "premio-castigo", nos enseña que el uso de refuerzos pueden fortalecer conductas apropiadas y su desuso debilitar las no deseadas. La asignación de calificaciones, recompensas y castigos son también aportaciones de esta teoría.
Los principios de las ideas conductistas pueden aplicarse con éxito en la adquisición de conocimientos memorísticos, que suponen niveles primarios de comprensión, como por ejemplo el aprendizaje de las capitales del mundo o las tablas de multiplicar. Sin embargo esto presenta una limitación importante: que la repetición no garantiza asimilación de la nueva conducta, sino sólo su ejecución (sabe multiplicar pero no sabe cuando debe hacerlo, se sabe las tablas de multiplicar pero no sabe resolver un problema en el que tiene que utilizar la multiplicación), esto indica que la situación aprendida no es fácilmente traspasable a otras situaciones.
También los principios conductistas pueden aplicarse eficazmente en el entrenamiento de adultos para determinados trabajos, donde la preparación "estímulo-respuesta" es útil e incluso imprescindible, por ejemplo: preparar maquinistas de tren o pilotos en una línea área para afrontar una situación de emergencia, en la que cual la rapidez de respuestas es una de las exigencias para el éxito y lleva consigo un adiestramiento estímulo-respuesta.

  • Reforzamiento o refuerzo
Concepto: hace que aumente la probabilidad de emisión de la respuesta (que ésta se repita)

Tipos
:

Reforzamiento positivo: cuando la aparición contingente de un evento o suceso aumenta la probabilidad de la respuesta; esto quiere decir: si la conducta A (por ejemplo, en una Caja de Skinner, la rata baja la palanca), viene seguida del estímulo B (recibe comida) y A queda fortalecida, decimos que se da un reforzamiento positivo; B será la estimulación o refuerzo positivo, la consecuencia apetitiva; la rata ha aprendido a bajar la palanca.
 
Reforzamiento negativo
: cuando el organismo utiliza una conducta para evitar o escapar de un evento. De esto podemos concluir que la ausencia de una estimulación negativa (aversiva) incrementa la probabilidad de que ocurra una respuesta; dicho estímulo es en este contexto un refuerzo negativo. A su vez este modelo puede dividirse en dos subtipos:
a)    Evitación: cuando el sujeto emite una conducta que permite que no aparezca un estímulo aversivo (coger el paraguas y de ese modo evitar mojarse en la lluvia).
b)   Escape: cuando el sujeto da una respuesta que permite la desaparición de un estímulo aversivo ya presente (salir corriendo hacia un portal para protegerse de la lluvia).
  • Castigo:
 
Concepto: hace que disminuya la probabilidad de emisión de una conducta.
 
Tipos
:

a)    Castigo positivo: si tras la presencia de un estímulo aversivo (castigo) disminuye la probabilidad de una respuesta (la infame práctica del palmetazo de los maestros al alumno para que grite o alborote el curso).
b)   Castigo negativo u omisión: si la retirada de un estímulo positivo cuando aparece una conducta trae consigo la disminución de dicha conducta (los niños están viendo la televisión y empiezan a pelearse, se la apagamos, es de esperar, que no peleen cuando en el futuro vean la televisión).
 


v  ANÁLISIS EXPERIMENTAL DE LA CONDUCTA

La más importante contribución de Skinner al desarrollo de la psicología científica está precisamente en la metodología. Elementos principales de dicha aportación:
  • El instrumento de investigación: la “caja de Skinner”; permite la experimentación en condiciones extremadamente controladas.
  • El registro acumulativo: permite registrar la historia de reforzamientos que experimenta el sujeto experimental mediante el registro continuo de la conducta del animal.
Tipo de “diseño experimental”: diseños de caso único, es decir experimentos en los que el investigador atiende a la conducta de un solo sujeto.
v  PROCEDIMIENTO DEL ANÁLISIS EXPERIMENTAL:
  • Establecer la respuesta que se quiere estudiar;
  • Establecer la línea base (número de veces que la respuesta es ejecutada por el animal);
  • Aplicación de un refuerzo o un castigo para comprobar si se incrementa o disminuye la probabilidad de la respuesta, respectivamente.
  • Extinción de la respuesta: dejamos de presentar el estímulo reforzador para ver si el animal va perdiendo poco a poco la conducta adquirida; en tal caso parece razonable suponer que dicha conducta  se debió al programa de refuerzo.
Skinner formula la ley del refuerzo: “si la ocurrencia de una operante es seguida por la presentación de un estímulo reforzador, la fuerza de la operante es aumentada”.  Esto quiere decir que si una conducta de un animal viene seguida por un refuerzo, es más probable que dicha conducta se vuelva a realizar. Respecto de esta ley, se ofrecen en el manual las siguientes precisiones:

Contingencias: relaciones probabilísticas entre la aparición de la respuesta y las consecuencias ambientales.
Relación contingencial: relación entre la conducta y las consecuencias que esa conducta tiene para el organismo. 


v  ORGANISMO

Se entiende al organismo como activo, en el sentido de que es capaz de intervenir en el medio modificando su conducta (aprendiendo o perdiendo conductas).

Se intenta comprender y explicar la conducta considerándola como dependiente por completo del “contexto ambiental” en el que ocurre (ambientalismo), que en el caso de los seres humanos es el mundo físico y social (esto quiere decir que, a diferencia de los modelos mentalistas o al de la psicología cognitiva,  se entiende la conducta en función del medio, de variables ambientales, renunciando a factores innatos o disposiciones y mecanismos supuestamente existentes en el interior del sujeto). 

Incidencia de la Teoría Conductista en la práctica educativa

v  El Alumno:
Se ve al estudiante como un sujeto cuyo desempeño y aprendizaje escolar pueden ser arreglados o rearreglados desde el exterior (los estímulos, los refuerzos, la situación instruccional, los métodos, los contenidos, etc.), basta con programar adecuadamente éstos insumos educativos, para que se logre el aprendizaje de conductas académicas deseables (Hernández, 2002).

Los críticos del conductismo, además señalan que el estudiante, en esta teoría, es un sujeto pasivo en el proceso de aprendizaje, mero receptor de información, una tabla rasa en la que se imprimen los estímulos que provienen del medio (planificados y proporcionados por el docente). Se desconocen los procesos mentales que se pone en juego en el proceso de aprendizaje, esto se fundamenta en el antimentalismo.

v  El Docente:

El trabajo del maestro consiste en desarrollar una adecuada serie de arreglos de contingencia de reforzamiento y control de estímulos para enseñar (Hernández, 2002).

Se señala también que tiene un rol protagónico, controla los estímulos, planifica cada actividad, refuerza conductas. Se rige por el principio de la equipotencialidad: supone que brindando la misma estimulación, se puede lograr idénticos resultados, no considera el contexto ni las diferencias individuales.

v  El Conocimiento

Es atomizado, lineal, a corto plazo, por ello a fin de no olvidarlo se recurre al reforzamiento y se propone presentarlo de lo simple a lo complejo.

v  Los Objetivos

Son: puntuales, concretos, observables. Describen en forma detallada que conducta se espera que se realice. Los hábitos de estudio se basan en la ejercitación, repetición, reforzamiento, memorización etc.

v  La Metodología

Se caracteriza porque la eficacia de la enseñanza y del aprendizaje depende del uso de los métodos, técnicas, procedimientos etc. y de la frecuencia, reforzamiento, condicionamiento, etc., de la información transmitida.

v  El Contenido

Es fragmentado, memorístico, mecánico, descontextualizado, desprovisto de significado. Se lo considera un todo acabado.

v  La Evaluación

Se orienta a aspectos puntuales tales como se plantea en los objetivos. Está basada en la solicitud de respuestas específicas donde se espera una sola respuesta correcta, por ejemplo elección de" Verdadero o Falso". Este tipo de evaluación requiere del alumno sólo la utilización de la memoria y la repetición.

v  Conclusiones
El conductismo, es uno de los paradigmas que se ha mantenido durante más años y con una mayor tradición en el campo educativo. Y aún cuando el conductismo no encaja totalmente en los nuevos paradigmas educativos y ha sido constantemente criticado, entre otras cosas porque percibe al aprendizaje como algo mecánico, deshumano y reduccionista, aún tiene gran vigencia en nuestra cultura y deja a nuestro arbitrio una gama de prácticas que todavía se utilizan en muchos sistemas escolares.

No debemos olvidar que este cuerpo de conocimientos sirvió de base para la consolidación de los actuales paradigmas educativos y que su legado prevalece todavía entre nosotros.

jueves, 20 de abril de 2017

Apuntes sobre la historia de la educación

APUNTES  SOBRE  LA  HISTORIA  DE  LA  EDUCACIÓN  Y LA  PEDAGÓGÍA


Existen muchos criterios para la división de la historia de la educación y la pedagogía. Así por ejemplo, existen quienes consideran los hitos que tuvo en su desarrollo este quehacer humano, la aparición y descrédito de las grandes corrientes pedagógicas; hay otros autores que dividen siguiendo el criterio de la división política de la Historia: en Prehistoria e historia, ésta, a su vez, en cuatro edades: Antigua, Media, Moderna y Contemporánea.

Nosotros utilizando el segundo criterio, iniciaremos nuestro recorrido describiendo las características del hecho educativo en los pueblos primitivos

1.    EDUCACIÓN EN LA PREHISTORIA: LOS PUEBLOS PRIMITIVOS


Es imprescindible hacer una aclaración previa de la diferencia que existe entre Educación Espontánea y Educación Sistemática. En la primera, la educación se opera como una simple influencia, no intencionada, de la generación anterior en la que la sigue, del adulto en el niño, en el trato cotidiano, en la vida diaria; en cambio, la Educación Sistemática supone una labor formativa intencional y planificada.

La Educación Espontánea es propia de los pueblos primitivos. Esto no supone que en la actualidad no exista esta modalidad de educación; todo lo contrario, existe y con mucha fuerza. Es la influencia que reciben los niños en la vida familiar, en las calles, los espectáculos públicos, etc.

Entre los pueblos primitivos la incorporación de los niños y adolescentes a la cultura de sus mayores, al “saber” de su tiempo, al dominio de las actividades, ocupaciones y técnicas de su comunidad lo hacían a través de la observación diaria, de la imitación de sus mayores y la participación cotidiana en los quehaceres de su comunidad. El niño asimila y se incorpora a la cultura de su pueblo desde cuando se halla en los brazos maternos, cuando hace vida de hogar, junto a su madre hasta los cinco a seis años, y, más tarde, cuando acompaña a su padre a la caza y en las faenas agrícolas y ganadera. Es decir, usando el lenguaje grato de la pedagogía moderna, podríamos decir que, en esos tiempos, la educación “era en la vida, y para la vida”; donde los niños aprenden haciendo. En esta forma, la observación, la imitación, la repetición, el hacer, constituyen verdaderos procedimientos y recursos de aprendizaje en esos lejanos tiempos. Fue, pues, una educación eminentemente práctica y utilitaria, a la vez que tradicionalista, en cuanto sus aprendizajes diarios eran rutinarios, repeticiones de las mismas actividades, bajo las mismas formas, tomando como normas de vida las prácticas y costumbres del pasado.

Como culminación de esta formación doméstica, tradicionalista y práctica de la educación en los pueblos primitivos, con alcances universales, solía practicarse las ceremonias de iniciación, actos acompañados de ritos y símbolos de carácter predominantemente mágico-religioso, que marcaba frecuentemente el comienzo de la adolescencia. Según Pierre Mendousse la iniciación perseguía una triple finalidad:

a) Exaltar en el joven, el valor, en sus diversas formas.
b) Fortalecerlo físicamente, prepararlo contra el dolor y la necesidad.
c) Iniciarlo en las creencias, tradicionales y otros conocimientos de los cuales depende la sobre vivencia y la felicidad del grupo.

Así, por ejemplo los clanes australianos sometían al adolescente a toda suerte de pruebas, castigos, halagos, amenazas, ruegos, etc. Para saber hasta donde llegaba su resistencia mental a la persuasión.

En las islas Polinesias y Melanesias, se daba mayor importancia a la iniciación intelectual. Apenas aparecía la barba en los adolescentes, se les secuestraba a un lugar convertido en tabú, donde se les instruía sobre las reglas morales, o las leyendas sagradas, especialmente las que se refieren a las plantas y animales totémicos, a las que se agregaban conocimientos destinados a realzar el valor de la función sexual.

2.     LA EDUCACIÓN EN LA EDAD ANTIGUA


La Edad Antigua, término que corresponde a un periodo cronológico delimitado entre la prehistoria y la edad media, se caracteriza por la aparición y consolidación de una serie de fenómenos, tales como la sedentarización y la creación de las ciudades, la aparición de una organización social más compleja (relativamente asimilable al actual concepto de Estado) y el inicio del uso de la escritura. Este último criterio no ha sido considerado sólo como marca del comienzo de la edad antigua desde un plano metodológico, es decir, por la irrupción de las fuentes escritas en el estudio de la historia frente a la exclusividad de las fuentes arqueológicas para el conocimiento de la prehistoria, sino por lo que supone el uso de la escritura en sí misma como instrumento de poder y de organización, como forma de expresión y el modo en que refleja el cambio en la concepción del mundo, vinculados a los procesos anteriormente enunciados.

A partir de estos criterios, los datos arqueológicos disponibles sitúan el inicio de la antigüedad en Oriente Próximo y en Egipto hacia finales del IV milenio a.C., mientras que en Grecia y Roma se situaría a mediados del II milenio a.C. y a mediados del I milenio a.C., respectivamente (Biblioteca de Consulta Microsoft ® Encarta).

2.1.        LA EDUCACIÓN EN GRECIA


domingo, 9 de abril de 2017

DEBEN HACER EL MAPA CONCEPTUAL, DE LA INFORMACIÓN SOBRE LA ESCUELA NUEVA Y LA TRADICIONAL PARA EL MARTES

LA ESCUELA TRADICIONAL,

EL  MODELO  INSTRUCCIONAL Y LA TEORÍA CONDUCTISTA

En  el siglo XVII surgen algunas críticas a la forma de enseñanza que se practicaba en los colegios internados. Éstos estaban a cargo de órdenes religiosas, tenían como finalidad alejar a la juventud de los problemas propios de la época y de la edad, ofreciendo una vida metódica en su interior. Se enseñaba los ideales de la antigüedad, la lengua escolar era el latín, y el dominio de la retórica era la culminación de esta educación. Los jóvenes, eran considerados propensos a la tentación, débiles y con atracción por el mal, por lo tanto, se consideraba necesario aislarlos del mundo externo, ya que éste es temido como fuente de tentaciones. Había que vigilar al alumno para que no sucumbiera a sus deseos y apetencias naturales.

Comenio, publicó en 1657 su obra titulada Didáctica Magna o Tratado del arte universal de enseñar todo a todos. En ella se señalan lo que serán las bases de la pedagogía tradicional. Comenio y Ratichius, fundadores de esta pedagogía, se oponen a que los niños aprendan a leer en latín y no en la lengua materna, postulan una escuela única, la escolarización a cargo del Estado para todos los niños, no importa el sexo, la condición social o la capacidad.

CARACTERÍSTICAS DE LA ESCUELA TRADICIONAL

La Escuela Tradicional del siglo XVII, significa Método y Orden. Siguiendo este principio, identificamos los siguientes aspectos que caracterizan a dicha escuela:

·         Magistrocentrismo. El maestro es la base y condición del éxito de la educación. A él le corresponde organizar el conocimiento, aislar y elaborar la materia que ha de ser aprendida, trazar el camino y llevar por él a sus alumnos. El maestro es el modelo y el guía, al que se debe imitar y obedecer. La disciplina y el castigo se consideran fundamentales, la disciplina y los ejercicios escolares son suficientes para desarrollar las virtudes humanas en los alumnos. El castigo ya sea en forma de reproches o de castigo físico estimula constantemente el progreso del alumno.
·         Enciclopedismo. La clase y la vida colectiva son organizadas, ordenadas y programadas. El manual escolar es la expresión de esta organización, orden y programación; todo lo que el niño tiene que aprender se encuentra en él, graduado y elaborado, si se quiere evitar la distracción y la confusión nada debe buscarse fuera del manual.
·         Verbalismo y pasividad. El método de enseñanza será el mismo para todos los niños y en todas las ocasiones. El repaso entendido como la repetición de lo que el maestro acaba de decir, tiene un papel fundamental en este método.

En el siglo XVIII se profundizó la crítica que a la educación de los internados habían dirigido Ratichius y Comenio. Posteriormente en el siglo XIX, autores como Durkheim, Alain y Cháteau sostienen que educar es elegir y proponer modelos a los alumnos con claridad y perfección. El alumno debe someterse a estos modelos, imitarlos, sujetarse a ellos. Para estos autores, la participación de los elementos que intervienen en el proceso educativo, no difiere sustancialmente de la postura sostenida por Comenio y Ratichius (s.XVII).

El maestro simplifica, prepara, organiza, y ordena. Es el guía, el mediador entre los modelos y el niño. Mediante los ejercicios escolares los alumnos adquirirán unas disposiciones físicas e intelectuales para entrar en contacto con los modelos. La disciplina escolar y el castigo siguen siendo fundamentales. El acatar las normas y reglas es la forma de acceso a los valores, a la moral y al dominio de sí mismo, lo que le permite librarse de su espontaneidad y sus deseos. Cuando esto no es así, el castigo hará que quien transgredió alguna norma o regla vuelva a someterse a éstas renunciando a los caprichos y tendencias personales. Para cumplir con esto los maestros deben mantener una actitud distante con respecto a los alumnos.

La filosofía de la Escuela Tradicional, considera que la mejor forma de preparar al niño para la vida es formar su inteligencia, su capacidad de resolver problemas, sus posibilidades de atención y de esfuerzo. Se le da gran importancia a la transmisión de la cultura y de los conocimientos, en tanto que se les considera de gran utilidad para ayudar al niño en el progreso de su personalidad. Debe tomarse en cuenta que, si bien la escuela tradicional se inicia en el siglo XVII, no deja su influjo e influencia, por lo menos en nuestro país, hasta las postrimerías del siglo XX y, en mucho, esta filosofía perdura en la educación en la actualidad.


LA NUEVA ESCUELA Y EL MODELO ACTIVISTA

¿Qué  es  la  Escuela  Nueva?


La Escuela Nueva rompe con el paradigma tradicional que explicaba el aprendizaje como el proceso de impresiones que desde el exterior se incrustan en los alumnos. En su lugar, la nueva escuela defenderá la acción como condición y garantía del aprendizaje. Para sus promotores, manipular es aprender, ya que es la acción directa sobre los objetos la que permite el conocimiento de los mismos.

Esta diferente manera de entender el aprendizaje genera en la escuela una verdadera revolución que se expresará en la búsqueda de unos propósitos distintos; lo cual, a su vez, incidirá en variaciones significativas en los contenidos, la manera como éstos se secuencien, las metodologías, los recursos didácticos y los criterios de evaluación. Aparece de esta forma el segundo gran modelo pedagógico: la pedagogía activa.


PARADIGMA PEDAGÓGICO DE LA NUEVA ESCUELA

La pedagogía activista explica el aprendizaje de una manera diferente a la pedagogía tradicional. El elemento principal de diferencia que  establece el activismo proviene de la identificación del aprendizaje con la acción. Se “aprende haciendo” dice Decroly, en un intento por sintetizar los lineamientos centrales la Escuela Nueva. El conocimiento será efectivo en la medida en que repose en el testimonio de la experiencia: en consecuencia, la escuela debe crear las condiciones para facilitar la manipulación y experimentación por parte de los alumnos. El niño pasa a ser así, el elemento fundamental de los procesos educativos, y tanto los programas como los métodos tendrán que partir de sus necesidades e intereses.

Esta nueva manera de entender el aprendizaje dependiente de la experiencia y no de la recepción generará un vuelco total en los modelos y experiencias pedagógicas. Sobre este nuevo paradigma se construirán la Escuela Nueva y la pedagogía activista.

  • Primer Postulado (propósitos):

El fin de la escuela no puede estar limitado al aprendizaje; la escuela debe preparar para la vida.

Para la pedagogía activista, la Escuela Tradicional redujo la función educativa a la transmisión de informaciones, limitando con ello el sentido de la escuela e inhibiendo la formación de personalidades libres, autónomas y seguras.

La escuela debe permitir al niño actuar y pensar a su manera, favoreciendo un desarrollo espontáneo, en el cual el maestro cumpla un papel de segundo orden y se libere el ambiente de las restricciones y las obligaciones propias de la Escuela Tradicional. Este proceso garantizará la experiencia con la libertad y la autonomía que se requieren en la vida. La escuela dejará así de ser un medio artificial separado de la vida, para convertirse en un pequeño mundo real y práctico que pone a los niños en contacto con la naturaleza y la realidad, con lo cual los prepara para la vida.

  • Segundo Postulado  (contenidos):

Si la escuela debe preparar para la vida, la naturaleza y la vida misma deben ser estudiadas.


LOS AGENTES DE LA EDUCACIÓN: EL EDUCANDO, EL EDUCADOR Y EL CIENTISTA DE LA EDUCACIÓN

 

Los agentes de la educación son todos los sujetos y medios de que la sociedad se vale para transmitir los contenidos de su cultura a las nuevas generaciones. La gama de estos factores o agentes de la educación, antaño casi reducida a la familia y la escuela, hoy presenta una gama muy extensa, casi infinita. Para su recuento, no hace falta más que preguntarnos ¿qué factores intervienen en la educación de un niño, de un adolescente o un adulto?: la televisión es un término que encierra ya una infinita gama de factores; las propagandas que, en la calle, nos espera a cada paso; la iglesia o cualquier grupo religioso, la prensa, la radio, los amigos, et., etc.

Un análisis de estos factores nos conducirá a repensar sobre el valor de cada uno y el camino que deberíamos seguir para lograr la educación que buscamos. 

1.   Los agentes primarios


Sin embargo de esa infinita gama de factores que intervienen en la educación del ser humano en sociedad, podemos decir que existen dos agentes primarios, es decir, agentes que hacen a la educación: el educando, los educadores y los contenidos.

1.1   El educando: concepto


El educando, siendo la persona que se educa, que aprende, no sólo se refiere al niño de escuela o al adolescente de colegio secundario, como generalmente se considera. El educando es la persona, que sin distinción de edad, se halla en ese proceso que caracteriza toda la vida del ser humano: aprender.

Pero, debe considerarse con toda la seriedad necesaria ese “aprender”, pues, es un proceso que hasta ahora no se acabó de comprender plenamente y, las diferentes formas de explicar este fenómeno, fueron generando, a lo largo de la historia de la educación, todas las escuelas y corrientes pedagógicas que hoy conocemos: el conductismo, la escuela nueva, el constructivismo, etc.

El cómo aprende el ser humano, es una interrogante no resuelta en su totalidad, lo que arrastra también a la simple teoría el cómo debe enseñarse.

Sin embargo, siendo el educando la persona que aprende, debemos hacer el esfuerzo de comprender todo el proceso psíquico que desata esta acción cognitiva, a más de conocer el  contexto en el que se da y en el que existen factores que determinan la orientación de dicho proceso.